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¿Piel seca o deshidratada? ¡No es lo mismo!

Con la llegada del calor al igual que sucede con el frío intenso, notamos como nuestra piel pide a gritos agua, es por ello que solemos recurrir con más frecuencia de lo habitual al uso de cremas potencialmente hidratantes,  de mascarillas y sérums con altas concentraciones de ácido hialurónico, etc. Pero a veces no tenemos una piel deshidratada, lo que tenemos es una piel seca que no estamos tratando con los dermocosméticos adecuados.

Mi experiencia en la oficina de farmacia me indica que es muy complicado saber diferenciar entre una piel seca y una piel deshidratada, así que hoy vengo dispuesta a daros unas breves pautas para poder diferenciar ambas y así poder sacar el máximo rendimiento a vuestra piel.

Antes de comenzar a daros las características de ambos tipos de piel os diré que una piel normal es aquella cuya superficie es lisa, flexible, sin fisuras y sin grietas y donde el proceso de renovación celular se lleva a cabo sin ser perceptible al ojo humano. En una piel normal el manto hidrolipídico está intacto con sus ácidos grasos libres, triglicéridos, colesterol, ceramidas, proteínas y péptidos procedentes de la desintegración de las células más superficiales de la piel y donde las glándulas sudoríparas suministran el agua.  En general, cuando a este film hidrolipídico le falta agua, tenemos una piel deshidratada y cuando le faltan lípidos, tenemos una piel seca.

Sabido esto, una piel seca es aquella donde el contenido en agua ha disminuido porque el contenido lipídico también lo ha hecho. Esto sucede cuando disminuyen los precursores del factor de hidratación natural de la piel, como consecuencia de patologías como la psoriasis o ictiosis, factores externos como el calor, el frío o la radiación UV o el uso de jabones y detergentes agresivos que provocan una disminución de los lípidos superficiales y por tanto un resecamiento de la epidermis apareciendo:

    • Color blanco-rosado.
    • Aspereza.
    • Descamación.
    • Pérdida de flexibilidad y elasticidad y por tanto una mayor tendencia a  las arrugas.
    • Grietas.
    • Engrosamiento de la capa externa (hiperqueratosis).
    • Picor como consecuencia de una mayor penetración de agentes irritantes.
    • Poros cerrados e imperceptibles a la vista.
    • Broncea con dificultad.
    • No suele tener comedones.
    • Suelen ser frecuentes las rojeces por una mayor sensibilidad a los agentes externos.

 

En el caso de una piel deshidratada lo que tenemos es una pérdida de agua, generalmente ocasionada por una exposición a la radiación UV, al calor o al frío, agentes externos que provocan una pérdida de agua del film hidrolipídico pero que deja intacto el contenido graso. En este caso las principales características son:

    • Sensación de tirantez.
    • Aspereza.
    • Aspecto mate, sin brillo.
    • Mayor tendencia a las arrugas.
    • Descamación.
    • Suelen aparecer granos.
    • Aumenta la sensibilidad, de modo que se irrita fácilmente.
    • Broncea con dificultad.

 

Como veis, son mínimas las diferencias entre ambos tipos de pieles y a estas pequeñas diferencias tenemos que sumar que en ocasiones nuestra piel va cambiando con más frecuencia de la que nos gustaría porque nuestro entorno se modifica, las hormonas, la edad y la genética, juegan un papel fundamental y todo el conjunto puede hacer que una piel seca parezca deshidratada, y  una piel deshidratada parezca seca e incluso una piel grasa puede estar deshidratada si no la tratamos adecuadamente.

Os recuerdo que podéis contar conmigo para identificar vuestro tipo de piel y es más, en breve, podré poner a vuestra disposición un analizador de piel de última generación con el que medir el contenido hídrico y lipídico de la piel entre otros parámetros y así  poder establecer la eficacia del tratamiento dermocosmético a seguir.

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¿Conoces la importancia de usar after sun?

Hace unos días os hablaba de lo importante que es elegir el fotoprotector que más se adecúe a nuestras necesidades, hoy os hablo de su complemento ideal, el after sun y es que las largas horas de sol no sólo nos cargan las pilas para darlo todo el resto del año, sino que tienen un lado menos agradable, ya que hacen que nuestra piel se deshidrate, se vuelva más sensible e incluso que aparezca alguna rojez.

Mi experiencia en la oficina de farmacia me indica que tras una jornada de relax, sol y agua, en rara ocasión aplicamos un after sun, generalmente lo que se usa es una buena loción corporal pero esto, no es suficiente.

La mayoría de usuarios de cremas post solares suelen ser aquellos que han olvidado el fotoprotector o no lo han usado correctamente y  se presentan en la oficina de farmacia con quemaduras considerables. Aunque hayamos estado bajo  la sombrilla, con sombrero, gafas y el fotoprotector adecuado, no os olvidéis de que en un día de playa estamos sometiendo a nuestra piel a una agresión constante donde, con las medidas oportunas, las capas más superficiales pueden quedar intactas, pero  las más internas han sufrido un estrés fuera de lo normal que  hay que tratar. Tened en cuenta que ese moreno tan buscado y deseado por todos, que nos dota de un aspecto saludable y resalta nuestra belleza no es más que el mecanismo de defensa de la piel para luchar contra la radiación UV, de modo que si estamos morenos es porque parte de esos rayos UV han sido filtrados por nuestra piel y ésta ha reaccionado engrosándose y produciendo más melanina, por lo tanto todo aquel  que haya estado bajo los rayos del sol necesita reparar su piel con una buena crema post solar.

Con una loción corporal conseguimos hidratar la piel, que ésta se vuelva más flexible, con un tacto suave e incluso que alguna afección dermatológica desaparezca o mejore considerablemente, pero son objetivos a alcanzar a largo plazo de ahí que se use a diario, independientemente de que hayamos estado al sol o no.

Con un after sun por el contrario, conseguimos de forma inmediata:

  • Hidratar. Lo primero que pierde la piel cuando estamos al sol es el agua, con un post solar se la devolvemos.
  • Regenerar. Como os he comentado muchas células han sufrido un estrés tan grande que puede llegar a dañar su ADN. Un post solar contiene activos antioxidantes que combaten el daño generado por los radicales libres.
  • Reparar. Gracias a los agentes lipídicos que contienen, hacen que la piel vuelva a estar nutrida.
  • Calmar y refrescar son las dos propiedades fundamentales que debe tener todo buen after sun que se precie, ya que todos conocemos la sensación de que la piel arde, está más caliente y más sensible al roce tras una jornada de exposición solar.
  • Algunos incluso, contienen activos de acción cicatrizante y antiinflamatoria, que en el caso de pieles extremadamente sensibles o que hayan sufrido una quemadura solar, son de agradecer ya que aceleran aun más el proceso de reparación de la piel.

Como veis,
en unos minutos podemos eliminar todo el daño causado por el sol, el viento, la sal o el cloro y además conseguir que nuestro moreno luzca más bonito, y durante más tiempo, así que espero que sabiendo realmente como actúa un after sun, absolutamente todos os lo apliquéis tras vuestras jornadas de sol aunque aparentemente vuestra piel esté intacta.

Yo ya he cambiado mi loción corporal por Posthelios… ¿y vosotros?

 

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¡Di adiós a tus ojeras!

Hace algunos días recibimos la consulta de una de nuestras seguidoras, Laura. Nos planteaba una duda acerca de las ojeras y cómo evitarlas. Estoy segura de que resultará de interés para vosotros:

Buenas tardes Elisabel: ¿Me podrías recomendar un contorno de ojos? Tengo unas ojeras oscuras y muy marcadas.

Hola Laura,

Las ojeras, esas antiestéticas manchas oscuras que se producen bajo el ojo, son producto de la congestión de los capilares situados en la zona periocular. Pueden producirse por diferentes causas y, si bien gran parte del problema es hereditario, existen otros factores causantes de las mismas asociados a la salud y que podemos prevenir mediante un estilo de vida saludable. Los más habituales son el cansancio, la falta de sueño, el estrés y una mala alimentación.

Actualmente existe un tratamiento antiojeras de resultado asombroso, se trata de la combinación Aox Eye Gel de SkinCeuticals y Pigmentclar ojos de la Roche-Posay.

Aox Eye Gel es un sérum en gel formulado a base de tres potentes antioxidantes: vitamina C, ácido ferúlico y phloretina, que ayudan a proteger la delicada zona del contorno del ojo del estrés oxidativo. Al formularse en gel, dichos antioxidantes son absorbidos lentamente, sin perjudicar esta piel tan sensible, y previenen y corrigen los signos del fotoenvejecimiento, arrugas, caída del párpado, manchas,… Además contiene una alta concentración de ruscus aculeatus y cafeína que activan la microcirculación de la zona periocular reduciendo la apariencia de bolsas y sobretodo, de las ojeras. Usado diariamente, sólo por la mañana y una pulsación para ambos ojos, conseguirás eliminar los signos de fatiga, y recobrar una apariencia fresca, vibrante y sin ese temido color azul- marrón.

Pigmentclar por el contrario, es un contorno de ojos “más convencional”. Se puede usar solo, mañana y noche, aunque se ha comprobado que aplicándolo por la mañana, tras Aox Eye Gel y por la noche (sin el antioxidante de ojos) su eficacia aumenta considerablemente. En este caso se trata de una textura crema, muy ligera con una alta concentración de cafeína para mejorar la circulación periférica y favorecer la penetración del resto de activos. Contiene PhE-Resorcinol que colabora en la buena microcirculación e inhibe la superproducción de melanina responsable de la ojera marrón. Además de estos dos activos, contiene pigmentos reflectantes que aportan una mayor luminosidad.

Te animamos a que pruebes esta combinación, ya que a pesar de que las ojeras sean por causa genética, usando los dermocosméticos adecuados podemos evitar su apariencia.

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Tus aliados del verano: los fotoprotectores

Lo prometido es deuda. No quiero que ningún/a os quedéis con la duda de que protector solar debéis llevar en el bolso de playa, ahí, junto a las chanclas, la toalla y ese libro del que todo el mundo habla.

Hoy vengo a hablaros de fotoprotectores, desde el punto de vista dermocosmético.

Como os comentaba en mi anterior post, comercialmente se usa más esta clasificación porque relaciona más fácilmente una necesidad con un tipo de pantalla solar aunque a la hora de elegir os aconsejo que tengáis en cuenta ambas y que siempre busquéis el que más se adecúe a vuestras necesidades teniendo en cuenta el tipo de piel (seca, grasa, sensible,…) para qué lo necesitamos (deporte, trabajo,….) y en qué zona del cuerpo lo vamos a aplicar (rostro, cuerpo, labios,…). Básicamente encontramos:

  • Geles. En su composición contienen una gran cantidad de agua y en ocasiones un poco de alcohol que al evaporarse proporcionan una gran sensación de frescor. Se extienden fácilmente, pero hay que cuidar que la piel esté totalmente seca, de lo contrario se pueden formar pequeñas borraduras. Ideales para pieles grasas o mixtas ya que no contienen grasa. Heliocare Ultra 90 gel ha sido formulado pensando en quienes necesitan una fotoprotección extrema.
  • Cremas. Son las más hidratantes por su alto contenido en lípidos, de ahí que se adapten muy bien en los tratamientos faciales. Anthelios  BB Cream protege las pieles más secas y les da un toque de color.
  • Lociones. También conocidas como leches, son más hidratantes que los geles porque contienen grasas, pero menos que las cremas. Su fácil extensibilidad y consistencia no grasa las hace perfectas para el uso corporal. Anthelios dermo-pediatrics es la fotoprotección de los más pequeños incluso cuando su piel es más sensible de lo habitual.
  • Gel-crema. Su contenido en grasa es prácticamente nulo, penetra perfectamente, hidrata y modula la consistencia haciéndolo perfecto para pieles normales, mixtas y grasas. El fluido cremoso 360 de Heliocare destaca por su acción protectora, neutralizadora de radicales libres y reparadora del ADN.
  • Aceite seco.  Son aceites formulados con siliconas volátiles, por ello no dejan residuo graso y se absorben rápidamente dejando la piel suave. Se pueden usar en rostro, cuello y cabello. El aceite nutritivo invisible de Anthelios ha sido toda una revolución.
  • Aerosoles.  Pueden estar formados por una fase interna gas/líquido constituyendo las espumas o líquido/gas dando las brumas o nieblas (la bruma solar de Vichy aporta frescor con un acabado seco e invisible). Ambas permiten una dosificación multiposicional, en el caso de la espuma es necesario esparcir el producto con la mano mientras que con las brumas ésto no es necesario.
  • Compactos-crema. Para quienes buscan protección, tapar alguna imperfección y dar un toque de color. Heliocare Compacto Oil Free en cualquiera de sus dos tonos es perfecto para llevar en el bolso.
  • Stick. Son ideales para zonas muy localizadas como cicatrices, labios,… Su tamaño hace fácil el transporte y la reaplicación. El stick de la Roche-Posay nunca falta en mi neceser.

Como estaréis comprobando elegir un fotoprotector es algo que requiere pensar un poco y no dejarnos influenciar por anuncios de televisión, el súper de turno o lo que diga nuestra vecina del quinto. Nuestra pantalla solar ha de ser específica para nuestra piel y nuestras necesidades. Si necesitáis ayuda recordad que me tenéis a vuestra disposición, para mí es un auténtico placer poder ayudaros a sacarle el máximo partido a vuestra piel y al verano.

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Todo lo que debes saber sobre los fotoprotectores

El verano ya está aquí y con este buen tiempo apetece muchísimo caminar, tomar algo en una terraza de verano, o simplemente dejarnos acariciar por los rayos del sol. Y es que el sol nos hace sentirnos bien, con ganas de salir, de hacer cosas y disfrutar de la vida.

Pero no todo es bueno, con la mayor incidencia de los rayos solares también aumenta el riesgo de daño que el astro rey puede ocasionarnos. Para evitar disgustos, nada mejor que llevar con nosotros a nuestro gran aliado: el fotoprotector.

Un protector solar o fotoprotector es un producto cosmético capaz de proteger total o parcialmente la piel de la radiación UV, para ello contiene entre sus activos filtros  solares que se encargan de neutralizar los efectos nocivos del sol gracias a su capacidad de absorción o reflexión.

En función de su activo principal podemos encontrar 4 tipos:

  1. Filtros químicos. Son sustancias químicas de síntesis que absorben la energía, vuelven a su estado inicial, y liberan el exceso de energía en forma de calor imperceptible o de otras formas. La estructura química de cada activo condicionará la longitud de onda que es capaz de absorber, de modo que para obtener una cobertura más amplia se incluyen distintos tipos de filtros en un mismo solar. Entre los más usados destacan el PABA, la benzofenona o los salicilatos. Anthelios, Heliocare, SkinCeuticals o Vichy saben cómo usarlos y combinarlos para obtener la máxima protección.
  2. Filtros físicos. Son micropigmentos capaces de reflejar todas las radiaciones solares independientemente de su longitud de onda. Están especialmente indicados para proteger pieles extremadamente sensibles ya que quedan en superficie y no se absorben y para pieles grasas ya que no aportan lípidos. El dióxido de titanio es el más usado por su capacidad de aislar el 90% de la radiación UVB, UVA y visible.Sheer Mineral UV Defense  y la versión  con color,  Mineral Radiance UV Defense ambos de SKinCeuticals son filtros 100% minerales.
  3. Filtros biológicos. Son sustancias antioxidantes que disminuyen el estrés oxidativo inducido por la radiación UV, por ello potencian la eficacia de los filtros químicos y físicos. Entre los más usados están la vitamina C, B y E y activos de origen vegetal como el ácido ferúlico, extracto de té, aceite de jojoba, etc. Heliocare o SkinCeuticals  ya los usan en sus formulaciones.
  4. Filtros orgánicos. Tinosorb M, macromolécula insoluble en agua y aceite, posee un espectro de absorción muy amplio que cubre el campo de los rayos UVB y UVA, con una longitud de onda crítica de 388 nm lo que lo convierte en uno de los más interesantes protectores solares UVA. Su alto peso molecular no permite la penetración en la piel. Ultra Facial Defense de SKinCeuticals es uno de los primeros en utilizar, entre otros, este revolucionario filtro.

Aquellos fotoprotectores que integran filtros químicos han de aplicarse una media hora antes de la exposición para que dé tiempo a que la piel los absorba, sin embargo los que contienen filtros físicos al actuar por reflexión pueden aplicarse en el mismo momento de la exposición.

En muchas ocasiones una pantalla solar está elaborada con varios tipos de filtros para así asegurar una máxima protección como por ejemplo Heliocare 360 que contiene filtros físicos, químicos y biológicos entre otros activos.

Probablemente no estéis muy acostumbrados a buscar y elegir un fotoprotector en base a esta clasificación, comercialmente es más fácil hacerlo desde el punto de vista dermocosmético donde encontramos cremas, lociones, gel-crema, gel, sticks, sprays, brumas, aceites secos, espumas y compactos. Como veis, hay un fotoprotector para cada necesidad.

Hoy he querido que sepáis qué contiene esa pantalla solar que separa nuestra piel del entorno, darle un enfoque, si me lo permitís, más farmacéutico,  aunque  en mi próximo post os hablaré de los fotoprotectores desde el punto de vista dermocosmético, ¡prometido!

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