Cómo tratar el acné después del verano

Tras los días estivales donde hemos lucido una piel radiante ha llegado el otoño con sus días cada vez más cortos y más grises y con nuestra piel cada vez más deshidratada y apagada y lo que es peor, con más granos de lo habitual.

Durante el verano, incluso las pieles extremadamente grasas sufren una mejoría considerable ya que el sol se encarga de secar nuestra piel, pero nada más lejos de la realidad. Lo que sucede es que la radiación UV está hiperestimulando a las glándulas sebáceas de modo que cuando el buen tiempo nos abandona, no sólo volvemos a la rutina laboral y doméstica, si no que nos encontramos con un brote acneico donde nuestras glándulas sebáceas siguen produciendo sebo al mismo ritmo que durante la exposición solar.

Este brote lo podíamos haber evitado usando un fotoprotector adecuado, pero si aún así nos encontramos con más granos de los habituales tranquilos, hoy os voy a dar las pautas adecuadas para volver a la normalidad y os prometo que en un futuro os hablaré largo y tendido de los distintos tipos de acné, como tratarlos y prevenirlos.

Antes de comenzar con los pasos a seguir quiero que sepáis que el acné es una enfermedad crónica del folículo pilosebáceo que generalmente tiene una predisposición genética, diversos orígenes (alteración hormonal, medicación,…) y se manifiesta de diversas maneras haciendo que su tratamiento sea individualizado, combinado y prolongado en el tiempo. Para mantenerlo a raya, evitar las complicaciones y terminar eliminándolo hay que seguir los siguientes pasos:

  1. Limpiar la piel mañana y noche con un gel específico para pieles grasas que elimine toda sustancia de desecho producida por nuestra piel mientras dormimos, cualquier resto del tratamiento aplicado, células muertas, restos de maquillaje y suciedad. La limpieza es fundamental para mantener a raya el acné y hacer que el tratamiento aplicado después sea absorbido en su totalidad. Entre mis geles favoritos esté Effaclar Gel de la Roche-Posay y el recién llegado,  Acniover gel purificante de Martiderm.
  2. Aplicar un tónico astringente con ayuda de un disco de algodón. De este modo no solo complementaremos la limpieza llevada a cabo con el gel, si no que reestableceremos el pH de la piel, la tonificaremos y refrescaremos. SkinCeuticals Blemish + Age Solution es perfecto.
  3. Aplicar un sérum seboregulador que actúe en el origen de la lesión acnéica. Blemish+Age Defense de SkinCeuticals ha dado unos resultados asombrosos incluso en el tratamiento del acné adulto, además se puede usar como tratamiento, preventivo o coadyuvante de otros tratamientos médicos.
  4. En el caso de granos muy localizados, es decir cuando solo aparecen 2-3 granos, generalmente de mayor tamaño, pero no hay más lesiones, podemos aplicar un tratamiento localizado con cremas que contienen algún inhibidor de la bacteria P.Acnes, principal causante del acné. Cremas como Effaclar A.I. de la Roche-Posay. Estos dermocosméticos han de aplicarse sobre el grano y en un radio aproximado al de una moneda de 2 €.
  5. Aplicar una crema hidratante. Aunque se piense que al tener la piel grasa no necesitamos hidratar la piel, permitidme que os insista en que una cosa es el nivel hídrico de nuestra piel y otra el contenido lipídico y nosotros necesitamos que en cualquier piel se mantenga el equilibrio hidrolipídico de modo que hay que usar una hidratante oil free que también aporte algún extra: activos matificantes, reductores del poro,… los alfa y beta hidroxiácidos (glicólico, salicílico, láctico…) son de los activos más usados ya que producen un aumento de la tasa de renovación celular eliminando el tapón del canal folicular y haciendo que la grasa drene de forma habitual. Una magnífica crema para la hidratación oil free es SkinCeuticals Daily Moisture.
  6. Aunque estemos en otoño, no nos debemos olvidar del factor de protección, que no sólo nos aislará de la suciedad y radiación solar si no que evitará las posibles marcas. Eso sí, hay que usar una pantalla solar libre de grasa como Heliocare 360 gel oil free.
  7. Podemos camuflar las lesiones con un buen maquillaje que no ocluya el poro, permita la transpiración, sea oil-free y a ser posible lleve algún activo matificante que elimine los brillos. Lo ideal es aplicar tras el tratamiento un corrector verde que neutralice el rojo de las lesiones y tras él apliquemos el maquillaje de un tono lo más similar a nuestra piel. La Roche-Posay cuenta con una variedad de texturas y tonos capaces de adaptarse a todo tipo de pieles.

Un último consejo que a veces considero tan obvio que suelo olvidar: nunca, bajo ningún concepto, manipuléis las lesiones, solo conseguiríais que empeorasen y generasen unas cicatrices difíciles de eliminar. Con paciencia y perseverancia el acné se puede controlar y hacer desaparecer.

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La clave para seguir morena tras el verano

 

Es cierto que aún quedan unos cuantos días de sol y playa y que incluso muchos de vosotros estáis esperando a que Septiembre os otorgue esos preciados días de descanso pero, para la mayoría, el verano está terminando y con él la posibilidad de lucir el moreno que tanto hemos ansiado. Tranquilos, hoy os voy a contar cómo seguir luciendo ese bonito tono durante días y días.

Lo primero que debemos hacer es exfoliar la piel, para ello nada mejor que usar un buen exfoliante corporal como el de Martiderm o el exfoliante divino de Caudalie. Aunque en un principio parezca que el moreno baja de tono, nada más lejos de la realidad.

Entre los beneficios que nos aporta la exfoliación corporal, tras el verano os destaco la eliminación de células muertas que suelen acumularse con más intensidad en zonas como las rodillas y los codos. Esta mayor renovación celular hará que nuestra piel se vuelva más uniforme y luminosa y que cualquier dermocosmético que apliquemos después sea mucho más efectivo porque será totalmente absorbido.

El segundo paso a seguir es hidratar. Tras la exposición solar la piel pierde más agua de la habitual, y esto conlleva una desestructuración de la pared dérmica que se refleja en muchas ocasiones con una mayor descamación de la piel o un tono blanquecino de la misma en determinadas zonas. Un buen hidratante corporal como el tratamiento corporal nutritivo de Caudalie o Hydra-Body de Lierac no sólo harán que nuestra piel recupere ese agua perdida, sino que también aportaran un extra de nutrición que se verá reflejado en una piel más suave, flexible y luminosa.

Si sois de los que seguís aprovechando la piscina y la playa hasta el último momento, en lugar de una hidratante corporal como las citadas, lo que debéis incluir es un after-sun, en mi anterior post, os conté porqué usar estas lociones tras la exposición directa en lugar de una buena hidratante.

Finalmente, el tercer paso a seguir en nuestro proceso de prolongación de bronceado sea el que probablemente más os sorprenda: el autobronceador.

La mayoría de usuarios de cremas autobronceadoras suelen aplicar éstas antes de la exposición solar, para conseguir un moreno sin sol. Aunque en un principio este era su objetivo, con el tiempo se ha visto que una crema bronceadora también puede ayudar a prolongar el moreno, para ello sólo hay que aplicarlas de la forma habitual una o dos veces a la semana. La loción corporal Piernas Divinas de Caudalíe o Autohelios de la Roche-Posay, han demostrado una magnifica eficacia como tal.

Aunque éstos son los tres pasos básicos para prolongar nuestro aspecto vacacional, también podéis usar unos polvos de sol para el rostro y, si habéis tomado un complemento nutricional como Heliocare cápsulas antes y durante la exposición, prolongar su ingesta un mes más.

Como veis, al menos yo, pienso prolongar mi bronceado  hasta que las primeras tormentas de otoño me obliguen a sacar las medias y la manga larga del armario.

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¿Piel seca o deshidratada? ¡No es lo mismo!

Con la llegada del calor al igual que sucede con el frío intenso, notamos como nuestra piel pide a gritos agua, es por ello que solemos recurrir con más frecuencia de lo habitual al uso de cremas potencialmente hidratantes,  de mascarillas y sérums con altas concentraciones de ácido hialurónico, etc. Pero a veces no tenemos una piel deshidratada, lo que tenemos es una piel seca que no estamos tratando con los dermocosméticos adecuados.

Mi experiencia en la oficina de farmacia me indica que es muy complicado saber diferenciar entre una piel seca y una piel deshidratada, así que hoy vengo dispuesta a daros unas breves pautas para poder diferenciar ambas y así poder sacar el máximo rendimiento a vuestra piel.

Antes de comenzar a daros las características de ambos tipos de piel os diré que una piel normal es aquella cuya superficie es lisa, flexible, sin fisuras y sin grietas y donde el proceso de renovación celular se lleva a cabo sin ser perceptible al ojo humano. En una piel normal el manto hidrolipídico está intacto con sus ácidos grasos libres, triglicéridos, colesterol, ceramidas, proteínas y péptidos procedentes de la desintegración de las células más superficiales de la piel y donde las glándulas sudoríparas suministran el agua.  En general, cuando a este film hidrolipídico le falta agua, tenemos una piel deshidratada y cuando le faltan lípidos, tenemos una piel seca.

Sabido esto, una piel seca es aquella donde el contenido en agua ha disminuido porque el contenido lipídico también lo ha hecho. Esto sucede cuando disminuyen los precursores del factor de hidratación natural de la piel, como consecuencia de patologías como la psoriasis o ictiosis, factores externos como el calor, el frío o la radiación UV o el uso de jabones y detergentes agresivos que provocan una disminución de los lípidos superficiales y por tanto un resecamiento de la epidermis apareciendo:

    • Color blanco-rosado.
    • Aspereza.
    • Descamación.
    • Pérdida de flexibilidad y elasticidad y por tanto una mayor tendencia a  las arrugas.
    • Grietas.
    • Engrosamiento de la capa externa (hiperqueratosis).
    • Picor como consecuencia de una mayor penetración de agentes irritantes.
    • Poros cerrados e imperceptibles a la vista.
    • Broncea con dificultad.
    • No suele tener comedones.
    • Suelen ser frecuentes las rojeces por una mayor sensibilidad a los agentes externos.

 

En el caso de una piel deshidratada lo que tenemos es una pérdida de agua, generalmente ocasionada por una exposición a la radiación UV, al calor o al frío, agentes externos que provocan una pérdida de agua del film hidrolipídico pero que deja intacto el contenido graso. En este caso las principales características son:

    • Sensación de tirantez.
    • Aspereza.
    • Aspecto mate, sin brillo.
    • Mayor tendencia a las arrugas.
    • Descamación.
    • Suelen aparecer granos.
    • Aumenta la sensibilidad, de modo que se irrita fácilmente.
    • Broncea con dificultad.

 

Como veis, son mínimas las diferencias entre ambos tipos de pieles y a estas pequeñas diferencias tenemos que sumar que en ocasiones nuestra piel va cambiando con más frecuencia de la que nos gustaría porque nuestro entorno se modifica, las hormonas, la edad y la genética, juegan un papel fundamental y todo el conjunto puede hacer que una piel seca parezca deshidratada, y  una piel deshidratada parezca seca e incluso una piel grasa puede estar deshidratada si no la tratamos adecuadamente.

Os recuerdo que podéis contar conmigo para identificar vuestro tipo de piel y es más, en breve, podré poner a vuestra disposición un analizador de piel de última generación con el que medir el contenido hídrico y lipídico de la piel entre otros parámetros y así  poder establecer la eficacia del tratamiento dermocosmético a seguir.

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¿Conoces la importancia de usar after sun?

Hace unos días os hablaba de lo importante que es elegir el fotoprotector que más se adecúe a nuestras necesidades, hoy os hablo de su complemento ideal, el after sun y es que las largas horas de sol no sólo nos cargan las pilas para darlo todo el resto del año, sino que tienen un lado menos agradable, ya que hacen que nuestra piel se deshidrate, se vuelva más sensible e incluso que aparezca alguna rojez.

Mi experiencia en la oficina de farmacia me indica que tras una jornada de relax, sol y agua, en rara ocasión aplicamos un after sun, generalmente lo que se usa es una buena loción corporal pero esto, no es suficiente.

La mayoría de usuarios de cremas post solares suelen ser aquellos que han olvidado el fotoprotector o no lo han usado correctamente y  se presentan en la oficina de farmacia con quemaduras considerables. Aunque hayamos estado bajo  la sombrilla, con sombrero, gafas y el fotoprotector adecuado, no os olvidéis de que en un día de playa estamos sometiendo a nuestra piel a una agresión constante donde, con las medidas oportunas, las capas más superficiales pueden quedar intactas, pero  las más internas han sufrido un estrés fuera de lo normal que  hay que tratar. Tened en cuenta que ese moreno tan buscado y deseado por todos, que nos dota de un aspecto saludable y resalta nuestra belleza no es más que el mecanismo de defensa de la piel para luchar contra la radiación UV, de modo que si estamos morenos es porque parte de esos rayos UV han sido filtrados por nuestra piel y ésta ha reaccionado engrosándose y produciendo más melanina, por lo tanto todo aquel  que haya estado bajo los rayos del sol necesita reparar su piel con una buena crema post solar.

Con una loción corporal conseguimos hidratar la piel, que ésta se vuelva más flexible, con un tacto suave e incluso que alguna afección dermatológica desaparezca o mejore considerablemente, pero son objetivos a alcanzar a largo plazo de ahí que se use a diario, independientemente de que hayamos estado al sol o no.

Con un after sun por el contrario, conseguimos de forma inmediata:

  • Hidratar. Lo primero que pierde la piel cuando estamos al sol es el agua, con un post solar se la devolvemos.
  • Regenerar. Como os he comentado muchas células han sufrido un estrés tan grande que puede llegar a dañar su ADN. Un post solar contiene activos antioxidantes que combaten el daño generado por los radicales libres.
  • Reparar. Gracias a los agentes lipídicos que contienen, hacen que la piel vuelva a estar nutrida.
  • Calmar y refrescar son las dos propiedades fundamentales que debe tener todo buen after sun que se precie, ya que todos conocemos la sensación de que la piel arde, está más caliente y más sensible al roce tras una jornada de exposición solar.
  • Algunos incluso, contienen activos de acción cicatrizante y antiinflamatoria, que en el caso de pieles extremadamente sensibles o que hayan sufrido una quemadura solar, son de agradecer ya que aceleran aun más el proceso de reparación de la piel.

Como veis,
en unos minutos podemos eliminar todo el daño causado por el sol, el viento, la sal o el cloro y además conseguir que nuestro moreno luzca más bonito, y durante más tiempo, así que espero que sabiendo realmente como actúa un after sun, absolutamente todos os lo apliquéis tras vuestras jornadas de sol aunque aparentemente vuestra piel esté intacta.

Yo ya he cambiado mi loción corporal por Posthelios… ¿y vosotros?

 

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¡Di adiós a tus ojeras!

Hace algunos días recibimos la consulta de una de nuestras seguidoras, Laura. Nos planteaba una duda acerca de las ojeras y cómo evitarlas. Estoy segura de que resultará de interés para vosotros:

Buenas tardes Elisabel: ¿Me podrías recomendar un contorno de ojos? Tengo unas ojeras oscuras y muy marcadas.

Hola Laura,

Las ojeras, esas antiestéticas manchas oscuras que se producen bajo el ojo, son producto de la congestión de los capilares situados en la zona periocular. Pueden producirse por diferentes causas y, si bien gran parte del problema es hereditario, existen otros factores causantes de las mismas asociados a la salud y que podemos prevenir mediante un estilo de vida saludable. Los más habituales son el cansancio, la falta de sueño, el estrés y una mala alimentación.

Actualmente existe un tratamiento antiojeras de resultado asombroso, se trata de la combinación Aox Eye Gel de SkinCeuticals y Pigmentclar ojos de la Roche-Posay.

Aox Eye Gel es un sérum en gel formulado a base de tres potentes antioxidantes: vitamina C, ácido ferúlico y phloretina, que ayudan a proteger la delicada zona del contorno del ojo del estrés oxidativo. Al formularse en gel, dichos antioxidantes son absorbidos lentamente, sin perjudicar esta piel tan sensible, y previenen y corrigen los signos del fotoenvejecimiento, arrugas, caída del párpado, manchas,… Además contiene una alta concentración de ruscus aculeatus y cafeína que activan la microcirculación de la zona periocular reduciendo la apariencia de bolsas y sobretodo, de las ojeras. Usado diariamente, sólo por la mañana y una pulsación para ambos ojos, conseguirás eliminar los signos de fatiga, y recobrar una apariencia fresca, vibrante y sin ese temido color azul- marrón.

Pigmentclar por el contrario, es un contorno de ojos “más convencional”. Se puede usar solo, mañana y noche, aunque se ha comprobado que aplicándolo por la mañana, tras Aox Eye Gel y por la noche (sin el antioxidante de ojos) su eficacia aumenta considerablemente. En este caso se trata de una textura crema, muy ligera con una alta concentración de cafeína para mejorar la circulación periférica y favorecer la penetración del resto de activos. Contiene PhE-Resorcinol que colabora en la buena microcirculación e inhibe la superproducción de melanina responsable de la ojera marrón. Además de estos dos activos, contiene pigmentos reflectantes que aportan una mayor luminosidad.

Te animamos a que pruebes esta combinación, ya que a pesar de que las ojeras sean por causa genética, usando los dermocosméticos adecuados podemos evitar su apariencia.

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