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Cómo eliminar los puntos negros

Los comedones abiertos, comúnmente conocidos como puntos negros, son unas alteraciones no inflamatorias que aparecen en pieles con tendencia acnéica o en cualquier piel con una limpieza inadecuada, debido a la oxidación de las grasas presentes en el canal del folículo pilosebáceo especialmente, en nariz y barbilla.

Tratarlos a tiempo es fundamental, no solo por su repercusión estética, si no porque pueden evolucionar a pápulas, pústulas e incluso en algunos casos a quistes, todos ellos, son alteraciones dolorosas, inflamatorias y más o menos profundas que pueden afectar al límite dermohipodérmico.

Hasta hace muy poco existía la falsa creencia de que una limpieza agresiva era la solución para terminar con los puntos negros, hoy día, se ha demostrado que lo fundamental es llevar a cabo una higiene diaria constante y con los productos adecuados, es más, el uso incontrolado de productos agresivos pueden desembocar en un agravamiento de las lesiones y una irritación de la piel.

Los geles sintéticos (Syndet) son los aliados perfectos para terminar con los comedones tanto abiertos como cerrados, no solo eliminan el exceso de grasa, sino que también terminan con las células muertas, suciedad ambiental,… Effaclar gel de la Roche-Posay es perfecto para pieles sensibles con tendencia grasa, y Blemish+Age Cleansing gel de SkinCeuticals exfolia y descongestiona la piel suavizando las imperfecciones e iluminando la piel madura.

Tras la limpieza hay que secar muy bien el rostro, cuello y escote y aplicar un poco de tónico astringente que además de complementar la limpieza, restablece el pH de la piel y cierra los poros.

Tras la limpieza diaria hay que aplicar un cosmético especialmente formulado para terminar con este problema y que aporte el agua que necesita esta piel sin sobrengrasarla ni irritarla y a ser posible con un alto contenido en activos cicatrizantes  y regenerantes. El nuevo Effaclar Duo+ no solo hidrata y reduce las imperfecciones si no que también corrige y previene la aparición de las marcas.

Al menos una vez a la semana es recomendable realizar una exfoliación profunda y aplicar tras ello una mascarilla limpiadora. Con el exfoliante conseguimos renovar la piel, eliminar impurezas y aumentar considerablemente la eficacia de cualquier tratamiento que apliquemos tras él. Personalmente, si la piel no es extremadamente sensible, prefiero los exfoliantes físicos como el de Martiderm que contiene óxido de aluminio y gránulos de sílice de acción abrasiva  y exfoliante y ácido salicílico que actúa como antiséptico y seboregulador además de la bentonita y el óxido de zinc que desincrustan y absorben el sebo.

Aquell@s que tenéis la piel algo sensible, o que simplemente no os gustan los exfoliantes físicos os diré que existe en el mercado un exfoliante químico hidrosoluble capaz de reducir el tamaño del poro y dotar a la piel de un tacto más suave, me refiero al ácido glicólico. Si tengo que recomendar un cosmético a base de éste, ese es sin duda Retexturing Activator de SkinCeuticals ya que a diferencia de otros es perfectamente combinable con otros productos y se puede usar a diario sin riesgo de lesión.

Como mascarilla purificante os recomiendo dos: la mascarilla purificante de Martiderm y Clarifying Clay Masque de SkinCeuticals, ésta además de eliminar células muertas e impurezas disminuye las líneas de expresión, arrugas e hiperpigmentaciones al mismo tiempo que suaviza la piel irritada.

Mi último consejo para erradicar los puntos negros creo que es el más importante y el que más se olvida: no tocar, bajo ningún concepto, los comedones de este modo evitaremos la diseminación de las lesiones por todo el rostro y la formación de cicatrices.

 

Publicado el por Elisa Isabel Roldán Jiménez en La Roche-Posay, Piel grasa, Tratamientos

Tipos de piel: piel grasa

La piel grasa tiene un brillo característico.

La piel grasa tiene un brillo característico.

Seguimos conociendo los diferentes tipos de piel y hoy nos vamos a ocupar de las pieles grasas.

En este tipo de piel las secreciones de las glándulas sebáceas son mayores, lo que da lugar a una capa oleosa que le da un aspecto particular.

Dentro de la piel grasa hay varios tipos:

  • Tipo I, en la que sólo hay brillos en frente, nariz y mentón
  • Tipo II, cuando aparece un acné considerable (adolescentes)
  • Tipo III, que sería el acné adulto

 

Por lo general, es una piel resistente al paso del tiempo, con gran capacidad defensiva y que no presenta problemas de bronceado.

Tratamientos recomendados

En estas pieles es fundamental la limpieza. Estos son algunos de los productos que podemos utilizar:

Es uno de los clásicos y también de mis favoritos, fundamentalmente porque la gente que lo utiliza, está satisfecha en términos generales. El gel Effaclar está indicado para pieles grasas y sensibles. Purifica suavemente la piel gracias a los agentes limpiadores que contiene, elimina las impurezas y el exceso de sebo, a la vez deja la piel limpia y fresca.

 

  • Normaderm limpiador tri-activ, de Vichy

    Normaderm limpiador tri-activ, de Vichy

    Normaderm limpiador tri-activ, de Vichy

Una opción muy cómoda porque tiene triple acción: elimina el sebo y las impurezas, desincrusta los pros y aclara el tono de la piel. Ejerce un efecto “peeling”. Lo que me gusta especialmente es la combinación de crema limpiadora con efectos exfoliante y mascarilla, que resulta cómoda y eficaz.

 

 

  • Mascarilla Pure-mask, de MartiDerm

    Mascarilla Pure-mask, de MartiDerm

    Mascarilla Pure-mask, de MartiDerm

Esta mascarilla arcillosa está formulada para la limpieza en profundidad de la piel grasa y acnéica. Aplicándola, conseguimos la limpieza de los foros y regular la producción de sebo.

 

 

 

Este producto estimula la regeneración celular y la producción de colágeno. Con esto conseguimos disminuir la apariencia de las pequeñas arrugas, arrugas y manchas provocadas por el envejecimiento medioambiental. Igualmente, en el caso de la piel grasa, ayuda a minimizar la apariencia de los poros, al tiempo que reduce las imperfecciones y los defectos cutáneos.

Publicado el por Elisa Isabel Roldán Jiménez en Piel grasa